
Una gran ladera con unas vistas espectaculares a la montaña de enfrente. Nos la presenta el cliente con un nombre ya en mente: LA CALMA.
Un proyecto desafiante por la difícil orografía que lo cogemos con muchas ganas. La ilusión de un proyecto diferente totalmente rodeado de naturaleza y con el que poder dar respuesta a diferentes condicionantes: una casa pasiva de estructura de madera y eficiente, pero también vanguardista con toques peculiares y diferentes, grandes vistas a la montaña pero con orientación Este, una fuerte orografía pero la vivienda en una sola planta sin escaleras y pudiendo dejar el coche en la misma puerta, una normativa estricta que hay que pelear para poder sacar el proyecto adelante. Un proyecto ilusionante a la par que complicado.
Se plantean diferentes soluciones para dar respuesta a todos los elementos de los que partimos pero siempre desde un punto de vista de la simplicidad de las formas, de las distribuciones y de los flujos. Nos queremos integrar en el entorno y adentrarnos en su naturaleza sin llamar mucho la atención, pero hay que conseguir la premisa de que el vehículo llegue hasta la puerta de entrada. Finalmente se plantea un objeto que se inserta en el paisaje como si de una escultura se tratase. Un objeto verde oscuro (o rojo, según se vea…) que se confunde con la vegetación de la propia parcela y el entorno que la rodea. Un objeto que desde la entrada a la parcela siquiera se perciba y que se enclava en su orogarfía pero a la para se levanta de la misma en puntos de hasta 4m de altura.
Un Ayuntamiento complicado que nos hace tener que visitar a los diferentes técnicos en varias ocasiones, ceder en algunos parámetros en contra del proyecto y negociar e insistir en otros peleando lo que es el ajuste fino de esta normativa. Contentos con la respuesta final y el poder comenzar obras por fin un tiempo más tarde de lo que habríamos imaginado.
Un cliente peculiar e interesante con un programa sencillo donde prima los grandes espacios y la luminosidad, que se vuelve a plantear en un paralelepípedo compacto pero esta vez con una sección con grandes alturas por petición del cliente y para dar amplitud al espacio y dar respuesta a una serie de condicionantes. Un programa de 150m2 dividido en un gran espacio central de salón comedor cocina que articula todo y habitaciones en los extremos, una gran suite con baño y vestidor en uno de ellos, y dos habitaciones más con baño a compartir.
Una construcción eficiente basándonos en los principios del Passive Haus, donde prima no sólo los muchos centímetros de aislamiento para garantizar una estupenda confortabilidad en el interior, si no también el diseño minucioso para minimizar los puentes térmicos, unas carpinterías de aluminio madera con grandes prestaciones, materiales naturales por doquier y por supuesto estructura de madera de abeto para un absoluto control de calidad y reducción de tiempos de ejecución.
Una aventura divertida con la que aún estamos disfrutando.
AÑO: 2020-2023
CLIENTE: Particular
ESTADO: En Obra
TIPOLOGÍA: Residencial
DURACIÓN OBRA: 7 meses