
Los propietarios de Cervezas La Virgen querían transmitir a esta nave industrial de más de 2.000m2, antiguo almacén de sofás, la sinceridad y transparencia que aplican a sus cervezas. No querían adornos, no querían artificios. Este es un espacio donde se va a fabricar (cocinar) cerveza y queremos que la gente venga a beber cerveza y tomarse una hamburguesa. Punto. Eso sí, una muy buena hamburguesa.
Una gran barra de más de 30 metros de longitud, de madera, nuevamente de fresno blanco. Y detrás, las grandes ollas de cocción. Porque eso son ellos: cocineros de cerveza. Esa barrera que separa lo comercial de lo industrial, donde lo industrial sirve de decoración para lo comercial. Donde el único artificio es la propia realidad industrial. Un espacio donde el material protagonista es el propio acero inoxidable de los tanques, los suelos negros de resina epoxi antideslizante y la madera desnuda de fresno blanco en la barra y los sobres de las grandes mesas.
Paredes desnudas de hormigón, iluminación cálida en la zona de restauración y fría en la zona de producción. Una intervención ejecutada con un presupuesto muy ajustado, gestionando personalmente los oficios. Donde no hay más que hierro negro, hormigón y madera. Donde la obsesión y perfecccionismo de los clientes nos llevó a diseñar hasta los propios grifos y columnas de cervezas, el mobiliario del exterior y el pilón. Un pilón donde lavarse las manos. No queremos ni un espejo en el baño, queremos que la gente sepa que viene a una fábrica a beber.
AÑO: 2015
CLIENTE: Cervezas La Virgen
ESTADO: Terminada
TIPOLOGÍA: Industrial
DURACIÓN OBRA: 8 meses