
Una tasca de Madrid. Poco dinero y poco tiempo. ¿Qué pasa si repartes pintura, mucha pintura, monos de pintor, brochas y rodillos, a un grupo de personas? Y les das un poco de cerveza. Se lo pasan bien. Juegan. Experimentan. Y manchan, mucho, como niños. Previamente hemos vinilado las paredes con grandes tipografías blancas con el nombre del cliente. Luego vienen los monos de pintor, máscaras y pantuflas. Y claro, la pintura. Rodillos, brochas y pistolas de agua llenas de pintura. No sabemos en qué se va a convertir, qué va a pintar la gente. Adelante. Luego se remata empleando el hierro negro, pintura negra y suelos de epoxi para terminar la ¿intervención? en este local.
AÑO: 2018
CLIENTE: Cervezas La Virgen
ESTADO: Terminada
TIPOLOGÍA: Hostelería
DURACIÓN OBRA: 1 mes