
El desencadentante de esta pequeña intervención, el vino. El vino y Velázquez.
El lugar, el espacio gastronómico de un hotel de gran lujo en el corazón del Madrid de los Austrias.
El objetivo, lograr abstraer la paleta de colores que empleaba Velázquez en sus obras a través de la paleta de color existente en el vino. Ambos, ingredientes naturales. Ambos pigmentos naturales. Ambos mutan con el tiempo. Oxidan y cambian. Logramos representar el color a través del vino, material natural, con las transparencias y veladuras existentes en la pintura velazqueña. Y el otro ingrediente, el tiempo.
Para lograrlo, requerimos de la ayuda de una querida amiga, enóloga. Muy sabia. También de una pequeña empresa de soplado de vidrio, donde antaño fabricaban más de 30 artesanos todo tipo de elementos de vidrio. Hoy quedan cuatro. Desaparece el oficio. Luchamos por recuperar lo artesano y ponerlo en valor. El vino, en su mayor parte vinos naturales, enfrascados en matraces de vidrio cual laboratorio ordenado y meticuloso se tratase, hablando del tiempo y la evolución. Así mismo, creamos unos botelleros que no resten importancia ni compitan con el elemento expuesto.
AÑO: 2016
CLIENTE: Empresa
ESTADO: Terminada
TIPOLOGÍA: Intervención efímera
DURACIÓN OBRA: 6 meses